LA EXPERIENCIA ABRAZOS GRATIS

06/02/2013
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Hace unos años, participé por primera vez en una quedada para regalar abrazos.

Allí estaba yo, en mitad de la plaza mayor de Burgos, con más vergüenza que miedo, con mi cartel medio escondido tras de mí, y sin conocer a quienes, ese domingo de junio, se habían aventurado a pintar la sonrisa en su cara y pasar un rato agradable y diferente.

Allí llegué, y temerosa de no saber muy bien cómo comportarme, me presenté y recibí el primero de los abrazos, tan cálido y envolvente que nunca lo olvidé. La portadora, Eva García, mi querida Maestra de Reiki, que acabó convirtiéndose en mi hermana del alma…

Tras ella, un comité de bienvenida me rodeó en un momento y me hicieron sentir, en un instante, simplemente en casa.

En seguida, pasé a la acción. Viendo a mis compañeros de aventura ofrecer abrazos y sonrisas a los despistados transeúntes, pensé que, si ellos ya lo habían logrado, yo también vencería mi timidez y conseguiría saborear el hecho de regalar y recibir abrazos.

Mentiría si os dijera que fue fácil. Cual cazador en la selva, agudicé la capacidad analítica y la intuición para decidir quién sería mi siguiente “presa”. Fue divertido y todo un ejercicio de ruptura de barreras mentales y emocionales.

Fui cogiendo confianza, recibiendo y dando abrazos, mientras los niños burgaleses seguían a su aire. intercambiando cromos como cada mañana de domingo.

Al final de la mañana, después de un maravilloso abrazo de caracol, marché a casa, satisfecha y feliz por haber participado en esta aventura. Tras ésta, vinieron unas cuantas más, en las que nos convocamos a través de Facebook.

El procedimiento es muy simple, imprimimos un puñadito de carteles, decidimos la fecha que más nos apetece y nos lanzamos a la aventura. Siempre llega gente nueva, incluso familias con niños, y poco a poco, la vergüenza desaparece y el alma se abre por completo para saborear el mero placer de compartir. Abrazos efusivos con seres desconocidos a los que jamás volveré a ver, abrazos eternos entre dos seres que se encuentran y deciden parar el tiempo en un abrazo. Abrazos cómicos, grupales, serenos, sedientos…

A veces, algunos transeúntes nos sorprenden preguntando si pertenecemos a alguna organización (¡¡incluso si somos miembros de una secta!!), y otros preguntan si cobramos por el abrazo, curioso ¿verdad?

Por una parte, creo que es motivo de reflexión el hecho de que nos sorprenda, e incluso a veces, tratemos de defendernos del abrazo de un extraño, simplemente por falta de costumbre, por miedo a lo desconocido, a lo diferente, incluso intentando adivinar qué abyectos motivos podemos tener para ofrecer un abrazo, je, je, je.

Por otra parte, resulta curioso recibir comentarios de personas mayores que nos comentan, con la lágrima asomando, cuánta falta que les hacía un abrazo o los años que hacía que no recibían uno.

Además, considero importante invitarnos a reflexionar los motivos que a cada uno le animan a acudir a un evento de estas características. ¿Es cierto que obramos de modo desinteresado o también buscamos un reconocimiento (aunque sea propio) o cubrir nuestra necesidad de recibir un abrazo? Me resultó duro, e incluso, me enfadé la primera vez que alguien reclinó amablemente mi ofrecimiento de un abrazo,… y ese fue un gran punto de aprendizaje interior para mí… Ahí os lo dejo para la reflexión.

Conclusión: bajo mi punto de vista, aún estamos un tanto famélicos de muestras de cariño auténticas, sin por qué, ni para qué. En general, no sabemos abrazar. Y el hecho de ponernos a pensar en el momento del abrazo, si lo que hacemos está bien o qué pensará o sentirá el otro, nos hace perdernos el verdadero regalo, la esencia del abrazo en el ahora.

Desde aquí, invito a participar y a organizar eventos de este tipo en cada uno de los lugares en los que vivís. Lo único que puedo prometeros es que hacerlo os dará motivos para lucir una sonrisa y simplemente disfrutar de una mañana diferente.

¿Os parece buena idea? Pues vosotros ponéis la fecha y lo convocamos en Facebook. ¿Nos ponemos en marcha?

Azucena Ubierna es el resultado de la combinación de los siguientes ingredientes: Madre, Maestra de Educación Especial, Pedagoga, Life Coach y Maestra Reiki. Trabaja en la Universidad de Burgos como Orientadora Profesional, y es creadora de Vitactiva Coaching y Formación. Trabaja con jóvenes, adolescentes y niños de 0 a 104 años y su gran sueño es contribuir en el desarrollo holístico de las personas, basado en la autenticidad, la automotivación, el descubrimiento de herramientas internas y la diversión.
Azucena Ubierna
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